«No diga bella, repita conmigo: bellísima»

A su paso por el Festival de San Sebastián El león duerme esta noche dejó prendado a buena parte de público y crítica. Aquí tenéis las primeras impresiones tras el visionado de Luis Martínez para El Mundo.

Luis Martínez

«El león duerme esta noche es otra cosa. (...) Nobuhiro Suwa, veterano de los cenáculos (sea esto lo que sea) de Cannes y el nombre más arty de cuantos figuraban en el programa de este año, quiere reflexionar sobre asuntos tales como la inocencia quizá perdida del cine. Suena lírico y, en efecto, lo es. Dice el personaje de Jean-Pierre Léaud (un actor viejo, cansado y muy enamorado) que como intérprete ha muerto tantas veces en cada uno de sus papeles que no sabe ya, en realidad, cómo morir.

Y en efecto, la cinta busca con una precisión cerca del milagro el momento apenas perceptible en el que la imagen vive en su más radical naturalidad, en su más ensordecedora belleza. Suwa relata el trabajo de un grupo de niños que juega a filmar una película de terror de la que nuestro héroe es protagonista y hasta fantasma. Y es ahí, en ese juego de espejos de cine que devora cine, donde el director compone algo mucho más que un simple homenaje al cine, que una simple reflexión metalingüística. Lo que importa es el resplandor apenas perceptible de un instante de verdad y, así de triste, de muerte (...) No diga bella, repita conmigo: bellísima».

Otras noticias

  • Con ocasión del estreno en Francia de El león duerme esta noche la revista Cahiers du Cinéma en su número 739 publica este hermoso texto de Jean-Philippe Tessé sobre la película de Nobuhiro Suwa.

  • Representante de la Nueva Ola de cine portugués, que está dejando huella en el panorama internacional de grandes festivales, Rita Azevedo Gomes se zambulle en Correspondencias en la relación epistolar entre los poetas portugueses Sophia de Mello y Jorge de Sena. El filme indaga en la desolación y enorme dolor que provoca el exilio.

  • Ahora, Abrir puertas y ventanas se revela como algo todavía más significativo que en el momento de su estreno mundial: película intimista pero no cerrada sobre sí misma, se trata a la vez de la culminación de un cierto nuevo cine argentino —con todos los matices y diferencias, el que va de Lisandro Alonso a Matías Piñeiro, de Lucrecia Martel a Celina Murga— y de su apertura hacia otros horizontes.