Las películas que inspiraron «Con el viento»

Meritxell Colell nos propone una selección comentada de aquellas obras y cineastas que han sido claves en el proceso creativo de Con el viento.

Meritxell Colell Aparicio

  • Viaggio in Italia y Stromboli de Roberto Rossellini. La intensidad de la emoción, el sentirse extraño, la búsqueda, lo no dicho, la soledad.

  • Au Hasard Balthazar de Robert Bresson. El gesto, las manos, las miradas.

  • La filmografía de Hou Hsiao-Hsien y en especial Un verano en casa del abuelo, El polvo del viento, Millenium Mambo. El transcurrir de la vida, las relaciones, la familia, el estar perdido, la luz, los movimientos y su tiempo, el uso de las atmósferas cromáticas.
  • Moe no Suzaku y Shara de Naomi Kawase. El campo, los abuelos, el tratamiento de la luz.
  • Primavera tardía y Cuentos de Tokio de Yasujiro Ozu. Las atmósferas, la vida cotidiana, los gestos, las relaciones familiares, el duelo, el mundo y las emociones.

  • Finales de agosto, principios de septiembre de Olivier Assayas. Esa cámara viva, física, que se mueve al ritmo de las emociones de los personajes.
  • I findazati e Il posto de Ermmano Olmi. El trabajo con los actores, con la realidad, esa frontera entre el relato y lo que trasciende el relato, el retrato del día a día.

  • M/Other de Nobuhiro Suwa.

  • Vittorio de Seta y los gestos.

  • Raymond Depardon y los rostros.

  • Nicolas Philibert , Être et avoir y los árboles.

  • Joris Ivens y el viento.

  • Claire Denis y su cine táctil.

  • Philipp Garrel, la luz y los rostros.

Otras noticias

  • El verso que da título a Con el viento procede de un hermosísimo poema del gran cineasta iraní Abbas Kiarostami. Al igual que le sucedió a François Truffaut en la elección del título de Los 400 golpes, fueron muchas las opciones barajadas por Meritxell Colell durante el proceso creativo. Aquí os dejamos con parte del proceso que llevó del inicial Tierras de soledad a Con el viento.

  • Ahora, Abrir puertas y ventanas se revela como algo todavía más significativo que en el momento de su estreno mundial: película intimista pero no cerrada sobre sí misma, se trata a la vez de la culminación de un cierto nuevo cine argentino —con todos los matices y diferencias, el que va de Lisandro Alonso a Matías Piñeiro, de Lucrecia Martel a Celina Murga— y de su apertura hacia otros horizontes.